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¿Dónde viste por
primera vez el anuncio del concurso?
En un cártel que había en el tablón de anuncios del
conservatorio.
¿Qué buscaba el
concurso?
Había dos modalidades: una para cantar y otra para componer la
letra. El único requisito era tener entre 12 y 18 años y vivir
en la Comunidad Valenciana.
¿Qué te animó a
participar?
Siempre me ha gustado escribir pero nunca había probado a
componer la letra de una canción. Era algo nuevo y pensé que
estaría bien intentarlo.
¿En qué consistía el
concurso de letras?
En un principio, yo pensaba que había que escribir la letra de
toda la canción. En realidad había que escribir una estrofa de
cuatro versos. Desde la página web te proporcionaban la melodía
base, la partitura y un esquema con el
número de sílabas de cada verso. Cuando vi el esquema imaginé
que sería más fácil, pero no. Cuando conseguías una idea de lo
que querías expresar siempre te faltaban sílabas o te sobraban.
Hice muchos versos diferentes cambiando palabras hasta que
encajaban y después escogí los que más me gustaban y quedaban
mejor entre ellos.
¿Cuánto tiempo te
llevó hacerlo?
La verdad es que cuando miré las bases me di cuenta de que el
plazo de presentación terminaba al día siguiente. Eran las diez
de la noche y pensé que no me daría tiempo. Tras dos horas
escribiendo versos conseguí una estrofa que me gustaba.
¿Cómo te enteraste de
que habías sido premiada?
Me llamaron por teléfono y me dijeron que estaba entre los seis
finalistas. Entre ellos se escogerían las tres estrofas de la
canción. Dos días después, volvieron a llamarme. Cada estrofa
les gustaba por unos versos así que finalmente, decidieron hacer
una mezcla de las seis. Cogieron dos versos de cada letrista.
¿Te lo esperabas?
No, para nada. En total, entre el concurso de letras y de
cantantes hubo 250 participantes. No podía imaginármelo.
¿Cuál fue el premio?
Un ordenador portátil. Además, se nos invitó al casting de los
intérpretes y la grabación del himno en el estudio de Nacho Mañó.
Pudimos ver todo el proceso. Los cantantes grababan varias
tomas, se elegía la mejor de ellas, se colocaba en su lugar, la
escuchábamos, se añadían coros en los trozos que quedaban más
vacíos… Fue emocionante ver como se pasa de una simple base
instrumental a una canción compleja. Cuando estaba acabada nos
sentamos todos a escucharla, no podíamos creer que nosotros
formáramos parte de eso.
Además de los
concursantes, ¿quién participó en el himno?
Nacho Mañó, miembro de Presuntos Implicados, es el compositor.
Entre los cantantes colaboró la Coral Allegro Once, el coro del
Centro Cultural Islámico y el coro de la asociación de
empresarios chinos de Valencia.
¿Es un himno
intercultural, ¿participaron jóvenes de otras culturas en el
concurso?
Sí, la letra tiene estrofas en valenciano, castellano, rumano,
árabe, chino y fang. Cantando había dos chicas rumanas, una
ecuatoriana y un chico de Guinea Ecuatorial. El objetivo del
himno.
¿Cuál es el estilo
musical del himno?
Se hicieron cinco versiones: latino, hip hop, balada, flamenco y
pop. Luego se hizo una mezcla de todas y se consiguió el himno
definitivo.

¿Cómo fue la
presentación?
Se hizo en el Palau de Congresos de Valencia. Primero se
entregaron los premios a la solidaridad. Después se pasó a la
presentación del himno con la proyección de un vídeo que recogía
todo el proceso, hubo una actuación en directo y se procedió a
la entrega de premios.
¿Han habido otros
actos?
Sí, se cantó el himno en el Palau de la Música durante un
concierto solidario. Después los participantes han ido
presentando el DVD por los establecimientos del Corte Inglés de
la Comunidad Valenciana. También fuimos invitados a una fiesta
en la tienda SferaNo.
¿Qué contiene el DVD?
El himno y sus diferentes versiones, el videoclip y vídeos que
resumen el proyecto. Los fondos recaudados se destinan
íntegramente a la financiación del proyecto Dembayá de Cruz
Roja, para la lucha contra el tráfico y la explotación infantil
en África Occidental.
¿Qué ha significado
para ti?
Ha sido una experiencia irrepetible. Estoy muy contenta con el
resultado del himno y lo valoras mucho más cuando has estado
presente en el proceso. Entonces es cuando de verdad aprecias el
trabajo y esfuerzo de tantas personas que hay detrás de una
canción. Saber que tú eres una de ellas, aunque tu aportación
haya sido muy pequeña, es una sensación muy gratificante.
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